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Julio Lamas

El Portal Oficial de nuestra Liga Nacional ofreció una jugosa nota con el prestigioso técnico de Libertad de Sunchales, Julio Cesar Lamas. Aquí reproducimos la nota completa

-¿Es tu mejor momento como entrenador?
-Sí, porque tengo 43 años y una buena experiencia personal y profesional adquirida. Eso, junto con una segunda juventud, hacen que esté mejor preparado para guiar un grupo.

-¿Es real esa imagen mesurada que das siempre?
-Es una conducta profesional. En mi vida personal no soy tan así. Como profesional cuando exploto trato de que sea en la intimidad, en el vestuario, en la oficina. Lugares en los cuales no se perjudique la imagen del equipo.

-¿Te ves como un ganador?
-(Piensa) Esa frase es de un vuelo intelectual muy bajo. Ganadores son los que ganan y yo nunca vi a Ginóbili decir que es un ganador. Simplemente va y gana. No me quiero definir yo, prefiero que lo hagan los demás.

-¿Si Libertad no sale campeón es un fracaso?
-(Piensa). Creo que tenemos buenos jugadores. Con el equipo completo nos habían puesto como candidatos y absorbimos bien la situación, pero ahora, con la baja de Pittman dejamos de ser favoritos y pasamos a ser aspirantes, junto a otros cuatro o cinco equipos que todos conocen. Eso, ahora somos aspirantes.

-Tenés varios jugadores destacados en ofensiva y, sin embargo, tu equipo hace culto a la defensa. ¿A qué adjudicás tanto compromiso?
-Tenemos jugadores destacados defensivamente como Moldú y Pelussi, que son claves en esa faceta. El resto se esfuerza y se emplea.

-Saliste cinco veces mejor entrenador de la Liga. ¿Cuánto hubo de mérito y cuánto de los planteles a los que dirigiste?
-El principal mérito siempre es del plantel. El mío podría ser la dedicación y la constancia. Pero sin un grupo con ganas de trabajar y en el que todos tiren para el mismo lado, es imposible que sea mejor DT.

-¿Qué fue Sport Club en tu carrera?
-Fue una etapa de intuición e impulso en la que colaboraron mucho los dirigentes del club y jugadores muy nobles como Oroño, Darrás y Aispurúa, que compensaron mi inexperiencia.

-¿Cuál fue el título que más te marcó?
-El primero con Boca fue como recibirse de entrenador. El de Ben Hur fue un regreso en el que pude demostrar los progresos y el de la Liga Sudamericana uno internacional que estaba en deuda en mi carrera. El de España también fue importante, porque ganar un título fuera de tu país siempre es complicado. Pero el primero con Boca fue clave, porque para crecer como entrenador debía ganar la Liga de mi país.

-¿Qué evaluación hacés de tu paso por Obras?
-No rendí como me hubiera gustado y no sólo en función de resultados. Es el único paso corto que tuve en mi carrera. Yo quería volver a España. No me banqué la temporada entera sin dirigir y no le rendí al club.

-¿Qué cosas cambiarías de la Liga?
-Hay que profesionalizar la dirigencia. Los dirigentes responsables de la competencia no deberían representar a ningún club, sino dedicarse exclusivamente de manera independientes.

-¿Y a nivel clubes cuál considerás el principal déficit?
-Hay que mejorar las ideas de mediano plazo y la forma de viajar de los equipos. Buscar estabilidad en los presupuestos por tres o cuatro años. Es mejor tener un poco de dinero pero durante cuatro años seguidos, que tener todo en uno y a la otra temporada, nada.

-Bueno, pero esto sucede casi todas las temporadas con distintos clubes y no se corrige...
-Es que entre la inestabilidad del país y la rotación de los clubes no hemos crecido sostenidamente como competencia. Argentina tuvo dos crisis muy grandes que prácticamente obligaron a empezar todo de cero.[/b]

-De tu paso por la Selección Argentina, ¿qué cosas buenas y qué cosas malas rescatas?
-Lo bueno es que hice siempre lo que le convenía al equipo nacional, en cuanto a su desarrollo y profesionalización del cuerpo técnico. Y lo malo es que llegué con 32 años, con menos experiencia que la que tengo hoy. Siempre me quedó la sensación de que fui a la Selección cuando era temprano y no fui a la hora que tenía que ir.

-¿Y por qué no aceptaste cuando te ofrecieron ser el sucesor de Magnano, entonces?
-No estaban dadas las condiciones. No obstante no descarto volver, ojalá algún día tenga la oportunidad otra vez.

-¿Por qué creés que a Hernández le costó tanto generar respaldo?
-(Piensa). Creo que sus resultados fueron buenos. Hacer pie en el equipo y el cargo lleva un tiempo y él ya lo superó. Por otro lado, asumió en un momento difícil, después del título olímpico, sobre todo en este país...

-¿Cómo ves a la Selección de cara a los Juegos de Beijing?
-La veo muy bien ahora. Sergio ya dirigió a todos los jugadores que van a estar presentes y tendrá tiempo para prepararse para una responsabilidad tan grande. Creo que de seis NBA vamos a tener cinco en el plantel, más todas las otras figuras que tenemos. Si bien pienso que llegaremos con algunas deficiencias, sabemos que este grupo puede responder a las exigencias.

¿Qué te dolió más: el cuarto puesto del Sub 22 en Australia 1997 o la final del Sudamericano en Bahía Blanca, en 1999?
-El cuarto puesto de Australia por la magnitud y porque creo que fue una de las pocas veces en mi carrera en que la mala fortuna incidió en el resultado. El Sudamericano me dolió por lo anímico, pero nosotros no jugamos bien ese partido decisivo con Brasil.

-¿Por qué triunfaste en Europa?
-Porque León (Najnudel) me lo metió en la cabeza y yo me lo puse como objetivo. Desde el año 90 fui para allá y cuando me contrataron ya conocía jugadores, entrenadores, clubes... Me preparé para esa situación y, bueno, cuando tuve la oportunidad traté de aprovecharla. Igual creo que los entrenadores argentinos no han tenido la misma cantidad de oportunidades que los jugadores por ejemplo, que se han ido en cantidad. Si la hubieran tenido hubieran triunfado algunos otros. Lo que pasa es que el básquet español y su mercado busca el talento, busca la perla. Los directores técnicos no quieren contratar competidores de su trabajo.

-¿Qué te ata a quedarte en el país? Ofertas no te han faltado para volver a emigrar...
-Sobre todo mi familia, que es mi prioridad. Por la educación de mis hijos no puedo estar cambiando todos los días de país. No lo descarto para un futuro, pero ya no puedo ir de un lugar a otro cada año. Tendría que tener una unidad de tiempo mayor o esperar otro momento de la educación de mis hijos...

-¿En qué lugares que no dirigiste te hubiera gustado estar?
-Dirigí en todos los lugares que quise dirigir. O sea, quiero volver a dirigir en esos lugares, pero el objetivo ya está cumplido. Estuve en Real Madrid, Boca y la Selección. Eso es algo muy fuerte. Nunca tuve como una meta la NBA. No porque no sea mejor que esos sitios que te mencionaba, sino porque yo no tengo el conocimiento de esa competición como para ser entrenador ahí. Yo me pongo objetivos posibles.

-¿Cuál fue el peor momento que pasaste en un vestuario?
-Fue alguna vez que haya sentido que los jugadores no ponían todo el esfuerzo. Eso desde el punto de vista de un mal ambiente o de una situación no deseada. El otro día después del positivo de Pittman fue un velorio, por ejemplo. Otro vestuario que sufrí mucho fue después de perder la semifinal con Australia, todos los chicos lloraban mucho. Eso me rompió el alma, me fisuré la mano por pegarle a una pared. Me dolió. Y otro vestuario que me sentí mal fue después de perder la final de la Copa Europa con Real Madrid. Pero son todos momentos distintos. El de los chicos lo sufrí por todo el compromiso que habían tenido en el torneo, el amor al juego que habían mostrado. El de Madrid fue un dolor profesional y el de Pittman un dolor por una noticia no deseada.

-¿Tu mejor equipo?
-Esa selección Sub 22, por el talento de los jugadores, podría ser. En funcionamiento creo que fue Ben Hur.

-¿Cuál fue tu mejor anécdota con un extranjero?
-Una vez con Bennet yo le puse una multa, porque llegó tarde al entrenamiento. Era Navidad. El reglamento interno indicaba que había una sanción. El había cambiado un vuelo para estar un rato más en la casa. Nunca había sido sancionado y no le gustaba para nada eso. Incluso hizo algunos movimientos para ver si se la levantaba y no se la levanté. Entonces fuimos al entrenamiento, me acuerdo que todavía había pesetas, y en un momento apareció con una bolsa gigante llena de monedas de cien pesetas. ¡10.000 pesetas en monedas se consiguió! Y las tiró arriba de la mesa de control. Yo me hice el que no veía, pero me causó gracia. El tipo me expresó su enojo de una manera inteligente y educada.


NOMBRES PROPIOS

-Tu cinco ideal.
-Pepe, Manu, Nocioni, Scola y Oberto. Dirigí a Bennett, a Perasovic... La verdad, tuve la fortuna de dirigir a grandísimos jugadores, de los que he aprendido muchas cosas, pero me quedo con esos cinco.

-¿Qué enseñanzas te dejó el jugador europeo?
-Mas que los jugadores europeos, me dejaron enseñanzas los grandes jugadores. Mincy, Ginóbili, Perasovic, no tienen nacionalidad. Ellos te enseñan a jugar para el equipo y no para uno, a intentar dar siempre lo mejor que tenés.

-¿Cuál fue el jugador que mejor te interpretó tu filosofía de juego?
-Los grandes jugadores que dirigí mejoraron los sistemas de juegos, no sólo interpretaron la partitura, la mejoraron. Te los repito: Ginóbili, Benett, Perasovic, muchos. Ellos agregaron cosas que yo después he ido tomando para mejorar mi sistema de trabajo y de juego.

-¿Por qué destacás tanto a Mincy?
-Me marcó. Ponía el resultado colectivo siempre adelante, era un líder del vestuario y una persona muy comprometida. Lo demostraba todos los días.

-¿Cuánto influiste vos en el crecimiento de Prigioni?
-Lo tiene que decir él. Yo tengo respeto y admiración por Prigioni. Ha tenido un progreso constante y tiene un gran corazón para jugar. Después, lo otro lo tiene que decir él.

-¿Fue un gesto de grandeza convocar a Campana a la Selección después de las diferencias que habían tenido?
-No fue de grandeza, fue una demostración de que el equipo está siempre por encima de todos los integrantes, incluso de mí mismo. Hay que demostrarlo. Yo respeto y admiro la carrera de Campana. No fue ningún esfuerzo convocarlo, pero yo quería que quedara claro que para mí siempre está primero el equipo y que tienen que estar los mejores en mi opinión. Yo me puedo equivocar en la elección, pero nunca fomentar un capricho.

-Leo Gutiérrez.
-Junto con Milanesio y Campana, uno de los mejores jugadores de la historia de la Liga. Se ha convertido en el símbolo actual de la competencia. Al menos en estos últimos años.

-Muratore.
-Un dirigente constante que creció de la mano de los resultados del equipo nacional.

-Bazzi.
-(Piensa) Estoy involucrado afectivamente con él. Fue decisivo en el comienzo de mi carrera como entrenador, gran dirigente de club y... El tiene testigos de la filosofía de la liga en este momento actual. Con astucia ha hecho una buena carrera y ha logrado permanecer al frente de la AdC.

-León Najnudel.
-Unico, irremplazable, modificador de medios y realidades. La persona más importante de la historia del básquet argentino. Fue formador de jugadores, entrenadores y periodistas. Conmigo fue generoso. Me dio todo desinteresadamente y sembró en mí la conducta y la búsqueda de la capacitación permanente en el lugar más alto al que se pueda llegar.

-¿Creés que nadie se quiso hacer cargo de la posta que dejó?
-No es que nadie se quiera hacer cargo, hay que poder. León portaba un carisma muy importante, un conocimiento y una dedicación única. Tenía el deseo de poner al básquet por encima de cualquier otra cosa. Quizá pasen 20 años hasta que parezca alguien parecido a León.

-¿Ves posible una transición digna cuando se comience a desintegrar la actual selección argentina?
-No sé como pensarán los jugadores. Ojalá que se pueda estirar al máximo este proceso para que el cambio no sea brusco. Lo ideal sería que no se despidan todos juntos. Sobre todo considero fundamental que Ginóbili, Oberto y Scola no se retiren hasta 2010, porque no hay reemplazos de ellos a la vista.

-¿Cual fue el mejor jugador que dirigiste?
-(silencio y mirada cómplice) Y... ¿A vos qué te parece...?

-¿Que te llevó a convocar a Manu a la mayor?
-El lo hizo. Su nivel de juego en la preparación y las prácticas prácticamente me obligaron. Tenía una mentalidad y una ambición que me obligó a que lo considere, porque hacía todo bien...

-¿Ya lo veías distinto?
-Lo veía distinto, pero no pensé que tanto. Yo dije en ese momento que podía llegar a ser un jugador decisivo para el futuro en la selección argentina. No me imaginaba que íbamos a estar frente al mejor extranjero de la historia de la NBA.

-¿Tanto?
-Este es un deporte colectivo y él es aceptado por sus compañeros, respetado por su entrenador y privilegia siempre los resultados del equipo, siempre por encima de sus números. Entonces no hay discusión. Ginóbili es el jugador ideal.

Ahora, en frío, ¿qué pensás de Pittman?
-Yo le di una oportunidad. Corrí un riesgo y salió mal. El se equivocó.

-¿No creés que podría haberle pasado a cualquier otro extranjero? Se rumorea tanto de la falta de disciplina de algunos...
-Yo tengo una opinión del doping en nuestra Liga y de cuales debieran ser las drogas permitidas, pero este no es el momento para que yo lo diga, porque va a quedar como que quiero defender únicamente la posición de Pittman. El día que me pregunten, más adelante, acerca de este tema voy a contestar. Ahora no quiero hablar porque estoy dolorido por lo que pasó.


FILOSOFIA DE ENTRENADOR

¿Cuál es el defecto de tu personalidad y de tu estilo como entrenador que más te ha costado corregir?
-(Piensa largo). De mi personalidad no he corregido varios. De lo profesional he tratado de mejorar todas las temporadas, trabajo sobre mis defectos todo el tiempo.

¿Te considerás autocrítico?
-Tengo autocrítica. Cuando asumís que hay algo que no estás haciendo bien y trabajás sobre eso, ya lo mejorás. Eso no quiere decir que lo conviertas en virtud, pero al menos disminuís el defecto.

-¿A qué le das mayor relevancia: a la táctica, a la química grupal, a la mentalidad?
-A que en el equipo tiren todos para el mismo lado, luego a la mentalidad y después a tratar de ser completos tácticamente. Pero si vos no tenés buena mentalidad y química... Hay un momento en el que sos completo tácticamente, porque eso sólo lleva tiempo de trabajo. He visto más equipos caerse por problemas de grupo y de mentalidad que por defectos tácticos, porque, insisto, eso se corrige entrenando. Lo otro, cuando no está, es muy difícil de resolver.

-¿Que preferís un talentoso egoísta o un limitado, obediente y comprometido?
-Yo prefiero un talentoso comprometido con el equipo. Mientras los límites del egoísmo sean razonables se puede trabajar sobre ello para que el equipo funcione. Los equipos crecen o no, creo yo, más veces por situaciones de convivencia, de actitud, de trato, que por la cantidad de tiros tirados o no. Es importante tener una armonía en la construcción de los planteles.

-Si un jugador se rebela, ¿cómo reaccionás? ¿lo escuchás, lo multás, lo cortás?
-Primero hay que ver cómo se rebela. Si rebelarse es, con respeto, decirme que no está de acuerdo con algo puntual, se lo escucha. Si el jugador desafía la autoridad que yo represento dentro del equipo, intento volverlo al camino. Si no puedo tomo una decisión.

-¿Por qué lográs tan buena relación con tus asistentes?
-Respeto a las personas que trabajan conmigo, y una vez que me demuestran que tienen ganas de trabajar y son comprometidos, los respaldo y les doy autonomía. Creo que sé trabajar en equipo, principalmente.

-¿Alguna vez te traicionó el ambiente?
-Nooo. Alguna vez me pasó, pero te diría que al contrario. Tuve maestros que me han enseñado con desinterés y educación, siempre me trataron con respeto. Y si bien todo el mundo no pensará que soy un gran entrenador o no le caeré simpático a todo el mundo, estoy encantado con el trato que la familia del básquet me ha dado. Yo también trato de ayudar y aportar lo mío.

-¿Qué te quitó el básquet?
-Los fines de semanas con la familia y las mudanzas, que las odio. Todo lo demás que me dio el básquet me hizo crecer como persona, como profesional y me ayudó a tener una vida mejor. En el balance, me ha dado mucho más de lo que me imaginé.

Fuente: Sitio Oficial Liga Nacional de Básquetbol con la colaboración de Germán Beder (Diario Perfil)

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